El crecimiento de las uñas
Durante tres meses fotografié diariamente los dedos de mis manos con el objetivo de medir una temporalidad casi imperceptible: la que se esconde en el crecimiento de las uñas.La obra retoma a pies juntillas una de las recetas sobre la infralevedad formuladas por Marcel Duchamp: “el posible de una puerta que se abre y se cierra” o el crecimiento de las uñas como manifestaciones de un fenómeno mínimo, continuo y casi imposible de percibir en tiempo real.
Compuestas de queratina, las uñas son una materia residual del cuerpo, una síntesis silenciosa de sus procesos internos. El proyecto parte de esa condición mínima para observar una energía diferencial: una fuerza lenta, inconsciente y continua que se manifiesta sin voluntad.
La obra se desarrolla como un proceso autónomo de “dejar hacer”. Mi intervención consiste en medir, ordenar y clasificar aquello que crece por sí solo: el murmullo biológico de la cotidianidad, la evidencia material de un tiempo que el cuerpo produce sin saberlo.